Mal menor
Todo tiene su precio, yo me vendo
por hacerte sonreir aunque a mi costa,
feliz al ver que ya no te atraviesa
el haz perjudicial de mi presencia.
Soy un Midas inverso que desdora
con su tacto el fulgor de las personas
y queriéndote así como te quiero
sólo puedo secar tu corazón.
No me van los silencios impostados
que enmascaran pasiones subterráneas.
Voy a optar por lo duro, lo sensato:
causarte aunque me cueste lo indecible
negándote mi amor envenenado.
