Variaciones sobre las Variaciones sobre el Canon en Re mayor de Johann Pachelbel de Brian Eno
La historia es ya de sobra conocida,
la sabe todo el mundo: Brian Eno,
durante una feliz convalecencia
se puso en su averiado tocadiscos
un elepé con música de harpa
del siglo XVIII que una amiga
le había regalado (aunque a un volumen
tan bajo que al final se convertía
en música de ambiente -no intrusiva-
que, al no poder moverse y ajustarlo,
le descubrió -bendita serendipia-
un mundo nuevo de sonoridades:
como si fuera parte del entorno,
lo mismo que la lluvia que caía).
Siguiendo ese concepto y las teorías
de Erik Satie confeccionó una serie
de variaciones sobre el renombrado Canon
de Pachlebel que alcanzan un etéreo,
sutil nivel de excepcional belleza
que a veces me recuerda a tu recuerdo
cuando se pone borde y toma forma
igual que un ser creado por Solaris;
y a veces a los versos que compongo
pensando en ti otra vez, girando en torno
al mismo centro fijo una y mil veces,
sin anhelar ningún otro objetivo
que -música ambiental- vagar escritos
-para que no te tomes la molestia-
por si alguien te los lee y te emocionan.