Abrígate
No esperes aterida mi regreso
desnuda bajo cero para darme
una de esas sorpresas de mi agrado:
es la típica noche en que me ausento
y llamas a tu Dios y no se pone
'No puedo responder a tus plegarias,
los hombres se me han ido de las manos'
clama el contestador con voz airada,
'Si aún te queda fe deja el mensaje
después de la señal' y suena un trueno.
Y luego un resplandor y luego nada.
Abrígate, la lluvia se graniza
y puede que aparezca en compañía,
que no te hiele el frío la sonrisa.








