Rescate
Aislado, ensimismado, invulnerable,
hastiado de la vida y cismundano,
ajeno a la vergüenza, simposíaco,
sin nada que decir y a pleno grito.
Minúscula escotilla que han tapiado,
de vuelta sin partir, hecho a la idea
de no esperar ya nada, se evidencia
que todo va a seguir como hasta ahora.
Cayendo me he enganchado, no me asgo,
estoy tratando en vano de zafarme
-debe tener razón la gravedad-.
Tras un leve descuido he deglutido
el cebo envenenado del anzuelo
que siempre lanza Dios al que claudica.
