Laberinto minado
Yo buscaba salir del laberinto:
llegué a poner en órbita satélites
para observar sus muros desde arriba
y cartografiar mi itinerario.
Despacio y buena letra: chino, chano.
¿Quién iba a sospechar que el hilo mágico
-olvida el GPS me dijiste-
lo iba a tender el mismo minotauro,
y que ibas a ser tú -falsa Ariadna-
la causa del alud que nos arrastra
rodando en este ovillo que se expande
por esta sucesión de atolladeros
que encima ahora los dioses han minado
volviéndolo uno de esos laberintos
salpicado de guas de nuestra infancia?
