Mazazo
Fue un estoque en la curva de la nuca,
un mazazo en el cráneo fulminante,
un húmedo y glacial aire que oxida
y obstruye las bisagras de los huesos.
Fue un tabique interpuesto ante tus ojos
igual que el monolito ante los simios
por un demonio gris cuyo objetivo
consiste en anular tu inteligencia.
Fue un acabarse todo para siempre
y un volver a empezar y ya sin ganas.
Fue regeneración que se necrosa.
Fue afanarse en sorber el mar ahogándote.
Fue escupir contra el cielo en el diluvio
y acertar justo a Dios en todo el ojo.
