Asideros del abismo

Asideros del abismo
Robert Crumb

martes, 4 de junio de 2013

Loca de amor


Loca de amor

Míralos tan felices: no sospechan
que a él le amo con locura y que la chica
-es mi mejor amiga y no me importa-
en poco tiempo sufrirá el efecto

devastador, agónico y pausado
del veneno que nada en la bebida
que se lleva a los labios que -aún azules-
envidiaré con saña hasta que pueda

poner los míos a la misma altura
-lejana y, de momento, inaccesible-
que ellos han alcanzado sin esfuerzo.

Después seré su noble confidente,
su consuelo leal, su bien, su paño
de lágrimas, su hombro en que apoyarse:

esperaré paciente a que la olvide.

lunes, 3 de junio de 2013

Hai-kú


Hai-kú

Bañado en lágrimas
de cocodrilo triste
¿cómo enjugarlas?

lunes, 27 de mayo de 2013

Instrucciones para dominar el miedo



Instrucciones para dominar el miedo


Para que logres dominar el miedo
primero has de tenerlo hasta del mínimo
asomo de tu sombra en la calzada
-sufrir con su quejido a cada paso-

y advertir el  atroz, conminatorio,
reflejo enajenado en el espejo
clavándose en tu nuca si te vuelves
para salir del cuadro en que agonizas;

después -tras sempiternas variaciones
del mismo susto en fotos, en las gafas
de sol de los que ocultan su mirada

mortífera- podrás hallar cobijo
en el refugio a oscuras de tu cuarto
(tu sabana -un crespón- por atuendo:

el miedo amante sadomasoquista).

miércoles, 22 de mayo de 2013

Soneto doble improvisado durante el evento por Elvira Roda, la chica 'burbuja' de Valencia


Soneto doble improvisado durante el evento por Elvira Roda, la chica 'burbuja' de Valencia

Lo cierto es que no sé lo que se espera
de mí: me encuentro manos a la obra
desde esta esquina oscura en un teatro
que empieza a iluminarse de repente

dejándome a la vista inquisitiva
del público -me observan rodeado
de otras siete personas que realizan
la misma acción extraña encomendada-.

Se trata de escribir algún poema
(da igual si bueno o malo, aunque espontáneo),
y no se me da bien improvisar

-rebusco  atosigado en la recámara
de versos abortados: tanto polvo
y ni una sola idea aprovechable-;

así que empezaremos otra estrofa
en busca de una atlántida anegada
por un mar insondable de fracasos
a ver si al fin llegamos a buen puerto

sumergido y anclado de corales
que pueda algún lector sacar a flote
-si no acaba saliendo panza arriba
perdido entre palabras inconexas-

dotando de sentido la inmersión
a ciegas (sin oxígeno ni datos
que indiquen lo profundo de las aguas):

quizá haya suerte y hasta consigamos
que -tímida- la más bella burbuja
emerja desde el pecio de estos versos.

viernes, 17 de mayo de 2013

Lluvia discordante


Lluvia discordante

Me ha despertado el ruido de la lluvia
machadiana, monótona, truncada
quizá por un papel en el alféizar
que la ha vuelto más bien dodecafónica.

Últimamente duermo demasiado
(y demasiado mal -o sea: a horas
en las que el mundo gira a toda máquina-)
y paso en vela el curso de la noche,

por eso esta mañana he ido rumiando
durante diez minutos la metáfora
que tal vez contuviera este poema:

quizá soy el papel (quizá otro objeto:
la placa de metal) que distorsiona
la música del día resonando

en tono fracturado y cacofónico.

lunes, 13 de mayo de 2013

5:45


5:45

Son las seis menos cuarto
de la mañana:

el silencio crepita
como si interpretara
la partitura en blanco de John Cage.

Algún vecino
-desde la calle-
saca el llavero
de su bolsillo,
abre la puerta
del patio, sube
las escaleras
manoseando
la barandilla
y entra en su casa

repitiendo el sonido
que ha hecho frente al portal

(he sentido un atávico
miedo -cual si accediera
a mi interior cerrando
de un portazo mi alma
para que no entre nadie,
dejando las ventanas
de par en par abiertas
para que cuaje el frío-).

sábado, 11 de mayo de 2013

Hai-kú


Hai-kú

La vida: un fallo
de trapecista torpe.
La red no aguanta.

viernes, 10 de mayo de 2013

Hai-kú


Hai-kú

Ya te conocen
-tu campo es un erial-,
espantapájaros.

jueves, 9 de mayo de 2013

A ver cómo lo digo


A ver cómo lo digo

Tienes razón, lo sé (siempre te pido
de más -y luego a cambio de tan poco
que crees que no agradezco suficiente
tus nobles y esforzados sacrificios-):

entiendo que no olvides que -lo siento-
lo mismo he dicho en otras ocasiones,
pero esta vez te juro que soy franco
-no como la anterior y la penúltima-

porque esta vez me niego a que me invada
la pena que me fuerza a que me rinda
y acabe dando todo por perdido.

Y sin embargo quiero que me escuches
(no tengo nada que decir: te quiero
-y no pienso tragarme mis palabras

por más que nunca alcancen a expresarlo-).

miércoles, 24 de abril de 2013

Variaciones dudosas


Variación I

Vuelven las dudas, las incertidumbres:
las ganas de mandar todo a la mierda
ahora que ya está justo a la vuelta
de la esquina lo poco que has pedido

(quizá porque un reflejo conseguía
que brillara mejor con luz lejana,
quizá porque jamás imaginaste
en el fondo que un día apareciera

y ahora lo ves tan cerca -lo percibes
en su justa extensión por vez primera-
que no te lo terminas de creer,

quizá porque en tu vida se confunden
lujosos espejismos con oasis
de manantial con agua envenenada

y estás en un guión de David Lynch).

Variación II

Vuelven las dudas, las incertidumbres,
el qué será de mí que no haya sido,
las ganas de mandar todo a la mierda
a punto como está de realizarse

(conoces la canción de tantas veces
-su horrísona y truncada melodía-
en ronca voz de afónicas sirenas
asido al leño a flote en el naufragio

que temes que al final -y como siempre-
descubras que el esfuerzo ha resultado
mayor que la posible recompensa

y no te quede ya ni la esperanza
-menguante, irracional, extinta casi-
que deja el encontrarse a un solo paso

costoso, torpe, lento, irreversible.