jueves, 21 de marzo de 2013
Ni se nota
Ni se nota
Pero si no se nota, te decían:
y en un fatal intento de arreglarlo
te hacían a traición otro simétrico
que sólo duplicaba la catástrofe.
Seguro que te crecerá enseguida.
Y crecería: pero no lo rápido
que tú querías -porque, en diez minutos,
tenías que salir con una diosa-.
Así me sientan los tijeretazos
que me das en el alma -trasquilones
del corazón cortándome las venas-
cuando administras, como un turbio médico
(el tiempo -dices hoy- todo lo cura)
del siglo dieciséis, una sangría
que acaba con la vida del paciente.
Publicado por
Raúl Sánchez
en
13:15

Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
Eduardo Manostijeras,
Poemas,
Soneto blanco
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario