Asideros del abismo

Asideros del abismo
Robert Crumb

miércoles, 30 de marzo de 2011

A mis brazos


A mis brazos

'Como si fuera la última' ordenaste
lanzándote como un niño asustado
de noche por la parte donde cubre
al flotador pinchado de mis brazos

-un agujero abierto en la alhambrada
con toda el área hirviendo de corriente,
el pozo al que lanzabas las monedas
sin agua y recubierto de basura-,

y no puse el empeño requerido
-bobo objeto de burla sobre aviso
que ve que va a venir y no hace nada-

¿Cómo iba yo a saber si tus palabras
eran ruego en altar, cruel amenaza,
una forma de hablar o profecía?

¿Que no ibas a cargar con mi vacío?

domingo, 27 de marzo de 2011

Vuelo arrasante


Vuelo arrasante

Quisimos que durara para siempre
-no pudo ser- el tiempo en el que fuimos
dos aves protegiéndose al abrigo
del halo de tus alas extendidas.

No sé si te empujé, mientras batías
el aire con tus alas yo te dije:
'Es duro pero a veces necesario
romper promesas para hacer tortillas'.

Buscaba que emprendieras emigrando 
un viaje hacia parajes, paraísos,
para que no pararas más desamparada.

Cansada de volar buscas reposo
y aprieta el sol quemándote los nidos
-concentra su haz la lupa de mi ausencia-.

sábado, 26 de marzo de 2011

Hai-ku



Hai-ku 

Colmaste el vaso
-con una sola gota-
antes vacío.

martes, 22 de marzo de 2011

Laberinto minado

Laberinto minado

Yo buscaba salir del laberinto:
llegué a poner en órbita satélites
para observar sus muros desde arriba
y cartografiar mi itinerario.

Despacio y buena letra: chino, chano.
¿Quién iba a sospechar que el hilo mágico
-olvida el GPS me dijiste-
lo iba a tender el mismo minotauro,

y que ibas a ser tú -falsa Ariadna-
la causa del alud que nos arrastra
rodando en este ovillo que se expande

por esta sucesión de atolladeros
que encima ahora los dioses han minado
volviéndolo uno de esos laberintos

salpicado de guas de nuestra infancia?

martes, 15 de marzo de 2011

La nana de los párpados candados



La nana de los párpados candados

Te agarras fuerte a mi como cayéndote
para abocarte (fuente que va al cántaro
-me encanta cuando finges ser la frágil-)
vertiéndome susurros al oído.

Que no puedes dormir y que te cante
la nana de los párpados candados,
canción de cuna en campo de batalla
que ampara a los soldados que la portan.

Me afirmas que aun adulta tienes miedo
al coco de las noches sin mis besos,
al lobo aullando cantos de sirena.

Empiezo a musitar lo que me pides:
'Para que si te sueltas de mi mano
puedas volar, mi niña, duerme ahora...'

lunes, 14 de marzo de 2011

Cubierto


Cubierto

He venido dispuesto a confesarte
(lo cierto es que lo mismo debería
decirlo aquí de forma más poética
-el fiel de la balanza se ha hecho adúltero-)

palabras que te causan desconcierto
igual que en el vagón cuando te anuncian
la próxima parada en el megáfono
y te has cogido el metro equivocado.

Levántate y camina por ti sola.
El bien por el que vino el mal no llega.
Si logras perdonarme y me reclamas,

cobarde como soy, ya me habré ido.
Silueta envuelta en libros, cine, música:
paraguas que me cubren de tus lágrimas

domingo, 13 de marzo de 2011

Hai-ku


Hai-ku

Frente a catástrofes
que no son previsibles
pero que ocurren.

viernes, 11 de marzo de 2011

Tempus refugit


Tempus refugit

El calendario tiene hojas perennes.
Los coches sólo dan pasos de cebra.
La cuerda del reloj lo ha estrangulado
y aquí las estaciones estacionan.

No tengas prisa: Dios dirige el tráfico
y corta el paso al tiempo que ha frenado
en seco, restregándose los ojos,
pues siempre coge en verde los semáforos.

Collige virgo rosas, carpe diem...
que sigan estancados en sus tópicos,
nosotros fuimos siempre innovadores.

Si vienen a buscarnos que nos pillen
en mare -brazos, piernas enlazados-:
teúrgica postura exorcizante.

martes, 8 de marzo de 2011

Fíate


 Fíate

Aquí te dejo este primer ladrillo
con el que inaugurar mi más sincero
y recio monumento -misionero
converso hacia tu fe-, quizá un castillo.

¿No ves en mi mirada un nuevo brillo?
He cambiado por fín, del todo, entero.
Mira qué bien me sienta ir de cordero
-obsérvame la piel y no el comillo-.

Disculpa mis torpezas, impericias,
mis formas que parece haya aprendido
del monstruo del Moderno Prometeo

y deja que resbalen las caricias
lo mismo que un helado derretido:
pringándonos las manos de deseo.

domingo, 6 de marzo de 2011

viernes, 4 de marzo de 2011

Sale el sol


Sale el sol

Parece que ha amainado la tormenta:
ya para de llover y no hay más rayos
si no los de este sol que nos alumbra
a una tarde que luce primigenia.

De forma inesperada -igual que vino-
se fue la oscuridad, como un milano
saciado de carroña emprende el vuelo
hacia otros continentes en la sombra.

Y Dios, que ya no aprieta, abre la mano
-pensábamos que de ésta nos ahogaba-
dejando que sintamos sus caricias:

lo llevas en la punta de los dedos,
está en el laberinto de tus huellas
perdido y sin saber que la salida

la encontrará en mi piel hecha jirones.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Penumbra en pena



Penumbra en pena

Hay noches en que no pasan las horas:
quisieras que las brujas que te acechan
hicieran de tus manos manecillas
y hacer varios barridos de radar

(a ver si así detecto a esos fantasmas
que vienen a vestirse con mis sábanas
sabiendo que mi miedo es su alimento
y no estás junto a mí para espantarlos).

De nada sirven trucos contra el tiempo 
-dopar o dar aliento a los relojes-
pues no queda otra opción que la de siempre:

campar desamparado hasta que escampe
y llegues con el alba pronunciando
mi nombre que en tu voz es un bautizo.